
Desde este blog, con la humildad que me corresponde, he puesto de manifiesto con anterioridad la insultante e injusta campaña que, poniendo la diana en el juez Baltasar Garzón (entradas 1, 2, 3, 4 y 5) persigue en último término acallar las voces que reclaman que la verdad histórica sea parte del patrimonio de todos y que la represión y el asesinato programado de cientos de miles de españoles defensores de la legalidad frente a los que se sublevaron contra ella, sea reconocida y asumida por una sociedad que necesita dar este paso para continuar avanzando. Y esto no significa venganza, sólo justicia. No significa reescribir la historia, sino leerla en sus verdaderos términos.
Como dice Emilio, al abrir las fosas se da la palabra a los muertos, ellos hablan a los vivos y ambos terminan dignificando su existencia. Ambos, en el reencuentro, reciben una parte de la justicia que les corresponde y que les ha sido negada durante decenas de años. No pueden defenderse argumentos para que esto no ocurra. Por eso es difícil de digerir la persecución a quien intenta hacerlo realidad. No podemos consentir que el olvido vuelva a enterrar nuestra memoria. Y en ello, todos hemos de tomar partido. Por eso,de nuevo, utilizo las palabras de Emilio haciéndolas mías, afirmando que quien no se significa, se hace insignificante.
1 comentarios:
Por mi incapacidad no puedo siempre ir a estos eventos,es por ello juanma lo mucho que me ayudas en lo de estar al dia, con tus comentarios.Gracias.Y ahora mi comentario.Esto es de locos,que jente(por llamarles fino)como esta,
nos asesinara entonces por su patria y ahora nos denuncien por querer recuperar sus resto.Estos son asesinos de cuerpos y almas.
Publicar un comentario